Medicina alternativa
(quinta parte)
Naturopatía: Significa «curación
natural» y comprende todas las modalidades terapéuticas
que guían al cuerpo humano hacia su estado original de «integridad»
Muchos de los descendientes de pueblos indígenas creen que
hay un poder curativo presente en todos los seres vivos. La hipótesis
se basa en el hecho de que las células de un organismo trabajan
como una unidad funcional para el bien del organismo, y de la misma
manera el organismo trabaja para el beneficio de las células
constituyentes y elimina los productos de desecho.
La naturopatía emplea fuentes naturales, a lo que sus defensores
atribuyen un poder curativo inherente. Cuando aparece una enfermedad,
los naturópatas dicen que la energía vital está
forzada y el poder curativo inherente se bloquea.
El naturópata no emplea remedios de uso externo, como fármacos
o cirugía, sino que utiliza métodos como el ayuno, la
hidroterapia, el masaje, terapias con vitaminas y minerales, dietas
vegetariana, alimentos sanos, hierbas, vendajes con barro y ejercicio.
La naturopatía se centra en la etiología de la enfermedad.
El objetivo de la terapia es invertir o eliminar las causas de la
enfermedad ofreciendo a cada individuo un régimen como tratamiento.
La norma suele ser tratamientos combinados.
Hoy, la naturopatía está siendo muy aceptada y de hecho
muchos estudiantes de escuelas naturópatas siguen cursos similares
a los que siguen los estudiantes de la facultad de medicina tradicional.
La situación legal de la naturopatía difiere en cada
país; está prohibida su práctica en algunos países,
mientras que en otros está autorizada y regulada.
Medicina de los pueblos indígenas americanos:
La mayoría de los pueblos indígenas americanos creen
en el poder curativo de la madre tierra, que todo lo que está
sobre la tierra tiene un espíritu, y que la tierra en sí
es un organismo vivo, que respira y en última instancia, tiene
capacidad para sentir. En este tipo de medicina alternativa la enfermedad
se cree que aparece cuando se produce un desequilibrio entre la persona
y su medio natural. De manera inversa, la persona está sana
cuando este equilibrio se mantiene o se recupera; hay una relación
respetuosa con su medio natural, la madre tierra.
La mayoría de los remedios de los indígenas
americanos emplean la música, la danza y las oraciones para integrar
a la persona con la madre tierra y aplacar los poderes del demonio,
responsable de la enfermedad.
Se emplean gran variedad de técnicas que incluyen la purificación
(limpieza del paciente de cualquier demonio), evocación (invitación
de los espíritus benignos y curativos para que ayuden a la persona
enferma), identificación (unión física de la persona
enferma con los poderes que curan), transformación (liberación
de la persona enferma de la enfermedad) y liberación (empleo
de los poderes curativos que han sanado a la persona enferma).
Muchos de los rituales antes mencionados son empleados por el curandero,
al que se le atribuyen vibraciones electromagnéticas especiales
que pueden traer la curación, equilibrando las diversas energías
del interior de la persona enferma. Muchas culturas, además de
la de los indígenas americanos, tienen curanderos que adoptan
gran parte de las técnicas antes mencionadas.
Medicina antroposófica: Fue desarrollada
por Rudolf Steiner que propuso la teoría como una rama natural
de la medicina occidental. Steiner dividió el cuerpo en dos partes:
percepción sensitiva y concepto o pensamiento. Creía que
la persona como ser que funciona tenía que reunir ambos atributos
por su propia actividad interior para entrar en contacto con la realidad.
La teoría que está detrás de la medicina antroposífica
comprende tres elementos: un sistema nervioso y sentidos que proporcionan
la base física de la percepción sensitiva y la formulación
del pensamiento; un sistema de metabolismo y miembros que aportan la
base fisiológica de la vida y la vida de la voluntad; un sistema
rítmico de circulación y respiración que es la
base de la vida.
En cuanto a los procesos de enfermedad, el cuerpo se define por tener
dos polos: el polo frío, el cerebro y el polo caliente, simbolizado
por las células activas desde el punto de vista metabólico.
La conciencia se entiende derivada de los continuos procesos de muerte
de las células nerviosas y la enfermedad es el proceso a través
del cual el individuo consigue mayor grado de libertad y plenitud.
Los defensores de esta teoría creen que los médicos no
deben intentar eliminar la enfermedad del organismo, sino tan sólo
guiarla de una forma beneficiosa para este, ya que se entiende que,
en última instancia, la enfermedad aporta la realización
individual.
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Misticismo
(Segunda parte)
Misticismo budista: Desarrollado
al margen de las tradiciones hindúes pero basado en conceptos
hindúes, el budismo perpetúa la tendencia mística
del hinduismo. El Buda histórico practicó yoga durante
años antes de abandonarlo por un régimen más moderado,
y el budismo en sí puede ser contemplado como un movimiento de
reforma opuesto a los más severos excesos del misticismo hindú
tradicional.
Se puede considerar el budismo como una religión mística,
puesto que su único objetivo es conseguir en todos cuantos lo
practican una trascendencia mística en el estado de nirvana,
ya sea su encarnación actual o en otra futura.
El budismo no tiene clérigos seculares en el sentido cristiano,
sólo monjes masculinos y femeninos que se esfuerzan por lograr
la iluminación a través del ejercicio espiritual y de
una vida adecuada, despojándose de esta manera de la carga de
karma que les mantiene en el mundo de la
reencarnación perpetua.
Aunque todo budismo es místico por definición, algunas
sectas lo son mucho más que otras. Esta circunstancia se debió
en parte al tradicional énfasis budista en la transmisión
de la doctrina en innumerables sutras y
en una compleja metafísica, en tanto que la experiencia mística
se aborda casi siempre para superar distinciones racionales y de lenguaje.
La escuela de budismo zen, que apareció
por primera vez en China en el siglo VI d. C., en parte como resultado
de la fecundación cruzada con el taoísmo, y extendida
más tarde a Japón y otros países, se centra en
la realización inmediata de la vacuidad de las cosas por la destrucción
de las estructuras conceptuales.
El budismo esotérico y de modo particular
el tantra budista, desarrolló también
una disciplina mística donde los maestros conducían a
los discípulos a la iluminación a través de rigurosos
ejercicios físicos y mentales, creación y contemplación
de motivos místicos o mandalas,
y comunicación de verdades secretas a través de gestos
y posturas conocidos como mudras.
(continuará)