Medicina alternativa
(tercera parte)
Medicina
quiropráctica: Literalmente significa
medicina manual y se ha venido practicando por médicos desde
los tiempos de Hipócrates.
La medicina quiropráctica actual fue introducida en 1895; hoy
es la práctica que no utiliza medicina más extendida.
En esencia el tratamiento no es médico ni quirúrgico.
La medicina quiropráctica se centra en la prevención
y tratamiento de procesos a través de consejos psicológicos,
sanidad, higiene, nutrición, y la manipulación de la
columna y otras articulaciones.
Las bases de la práctica son, en esencia, que los regímenes
establecidos restauran la función normal de las articulaciones
del organismo, lo que ayuda al paciente a recuperar la salud. La medicina
osteopática es muy similar a la medicina quiropráctica
y ambas se han desarrollado desde la misma práctica.
Los quiroprácticos utilizan los rayos X con más frecuencia
que los osteópatas, y en general, se cree que están
mejor capacitados para curar dolores de espalda y devolver la salud.
En líneas generales, la osteopatía comprende la manipulación
del cuerpo, y de forma más específica, la columna vertebral,
con movimientos rítmicos y masajes en áreas que pueden
causar constricción de los nervios y los vasos que transportan
la sangre. Los osteópatas también reivindican la curación
de diversas enfermedades.
Masaje y somatoterapia:
Entre las formas de terapias más
antiguas conocidas por el hombre se encuentran el masaje y la somatoterapia.
Sus orígenes están en oriente pero hoy es muy utilizada
en occidente.
El masaje oriental está diseñado para aliviar el cansancio,
la pesadez, la rigidez de hombros y las cefaleas.
En occidente el masaje se ocupa de los nervios, articulaciones, músculos
y el sistema endocrino y se emplea en el tratamiento de procesos como
la apoplejía, la poliomielitis, el entumecimiento y dolores
articulares, dolores abdominales crónicos y el estreñimiento
crónico.
El principio subyacente del masaje es que toda la información
recibida por el individuo, debe ser recibida primero por el cuerpo,
y la manera en que el cuerpo la recibe afecta finalmente, a la manera
en que el cerebro la recibe.
Por ello el cuerpo influye en la mente, y a la inversa la mente influye
en el cuerpo.
El masaje intenta unificar, coordinar e
integrar cuerpo y mente estimulando nervios y músculos, y se
basa en la teoría de que cada parte del organismo está
controlada por un nervio espinal. La presión suave desde las
yemas de los dedos se emplea para suprimir la función nerviosa,
y una presión mayor para estimularla.
Reflexología: La
reflexología presenta muchos de los principios de la acupuntura
y el masaje. La reflexología emplea el masaje de algunos puntos
del pie basándose en la creencia de que corresponden a diferentes
funciones corporales y de órganos. Se cree que la energía
fluye por el organismo a través de meridianos que tienen su
punto terminal en los pies.
Se interpreta que, el responsable en última
instancia, de la salud del paciente es un flujo sano y equilibrado
de energía a través de esos meridianos.
Se cree que los puntos reflejos desde el talón hasta la punta
de los dedos de los pies se corresponden con 720.000 terminaciones
nerviosas, que a su vez están conectadas con partes y órganos
internos del organismo de las mayores cavidades del cuerpo, así
como de la cabeza y el cuello. A su vez, la reflexología puede
servir como instrumento de diagnóstico.
Se supone que si un órgano funciona
como es debido, su punto reflejo correspondiente del pie también
está bien.
Si un órgano está enfermo,
entonces la región refleja del pie será hipersensible
al tacto, permitiendo un posible diagnóstico.
El Shiatsu (la presión del dedo) emplea una presión
firme en varios puntos de la piel conocidos como puntos de presión.
Este tratamiento alternativo se utiliza para aliviar el dolor y revitalizar
a los pacientes.
Meditación: La
meditación busca alcanzar el autocontrol y el control de las
relaciones con el entorno.
Durante la meditación el pensamiento se separa de la percepción,
de esta forma el individuo puede permanecer apartado de sus emociones.
Según sus defensores, la meditación vuelve a sus participantes
más conscientes de Dios y más cercanos a las cualidades
divinas de la vida.
Se ha venido practicando durante siglos
y es una parte vital de muchas religiones orientales, asiáticas
e indias; los budistas emplean la meditación para purificar
la mente y conseguir la interiorización.
Tiene la ventaja de que se puede practicar
en cualquier lugar y en cualquier momento, aunque es mejor hacerlo
en una posición confortable con los ojos cerrados y con una
relajación completa de todos los músculos.
La mayoría de los programas de meditación prestan mayor
atención al medio interno, a algún aspecto de los sentimientos,
un pensamiento, un proceso físico, o un sonido.
También se puede intentar con un
enfoque externo, como un objeto o una actividad física.
(continuará