New Age, Movimiento:
El movimiento de la Nueva Era es una unión de diversos elementos
espirituales, sociales y políticos con el objeto de transformar
a los individuos y a la sociedad a través del conocimiento
espiritual.
Este movimiento preconiza por diversas vías una visión
utópica del Universo y el advenimiento de una época
de armonía y progreso.
Integrado por individuos, grupos activistas, empresas, grupos profesionales,
líderes espirituales y sus seguidores, el movimiento New Age
impulsó reinvidicaciones feministas, ecologistas, espirituales
y defendió la capacidad humana durante la década de
1980, creando en varios países un gran mercado de talleres,
retiros y exposiciones sobre el tema, libros, revistas, videos, cassettes,
así como también, amuletos, alimentos naturales, libros
de meditación y métodos curativos.
Este movimiento surgió en la década de 1960 y se desarrolló
en Alemania y Suiza vinculado a manifestaciones musicales.
Bandas como The Ones, Psy Free, Tangerine Dream o Ashra Tempel lo
reflejaron en esa época, a través de la música
electrónica y la recreación de atmósferas denominadas
«cósmicas y celestiales».
Algunos compositores y artistas plásticos plantearon la conciliación
entre lo musical y lo visual en un contexto de nuevo espiritualismo.
Timothy Leary se convirtió en uno de los principales exponentes
y animadores del movimiento, cuya configuración se diversificaría
años más tarde gracias a orientaciones procedentes de
la meditación trascendental y el budismo Zen, la musicoterapia,
la tecnologización en el arte y la búsqueda de un nuevo
concepto de espectáculo total.
El movimiento de la Nueva Era, a menudo considerado como un paganismo
resurgente o gnosticismo, es un movimiento moderno que tiene sus raíces
en la espiritualidad del siglo XIX y en la contracultura de la década
de 1960, pues ambos rechazaban el materialismo en favor del misticismo
oriental y preferían la experiencia espiritual directa a la
religión organizada.
Técnicas de autoperfeccionamiento y la firme creencia de que
el individuo es responsable y capaz de todo, desde la autocuración
hasta la creación del mundo, han encontrado aplicaciones en
el cuidado de la salud y defensores deportistas, militares y corporaciones
profesionales, y han generado debates en círculos religiosos
y no religiosos.
Una corriente del pensamiento holístico ha determinado ciertas
actitudes en medicina, medioambiente, familia, trabajo, planificación
regional y organizaciones pacíficas, entre otras. Ideas asociadas
con frecuencia al movimiento de la New Age, abarcan enseñanzas
antroposóficas, transformación interna, reencarnación,
vida extraterrestre, bioretroalimentación, alquimia, yoga,
psicología transpersonal, chamanismo, artes marciales, ocultismo,
astrología, salud psíquica, percepción extrasensorial,
etc.
Rito
(Religión) o ritual (del latín ritus): es un conjunto
de reglas establecidas para celebrar el culto y las ceremonias religiosas.
El hombre trata de relacionarse con Dios, a través de gestos
y actos materiales.
Todas las religiones establecen un conjunto de ritos propios que sus
creyentes han de cumplir.
En la Iglesia católica apostólica romana se conoce al
rito como las diversas tradiciones litúrgicas que han existido
a lo largo de la historia.
El rito romano es el más extendido. Se impuso a partir del
siglo XI pero existen también el mozárabe (Toledo),
el ambrosiano (Milán), el bizantino (Grecia-Oriente), el copto
(Egipto), entre otros.
Así como en el rito romano se utilizó el latín
como lengua oficial, y luego las lenguas vernáculas, en los
demás se emplearon diversas lenguas según las áreas
geográficas en las que esos ritos se practicaban.
Fe:
es la actitud de la totalidad del ser, también la voluntad
y el intelecto, dirigida a una persona, idea o como en el caso de
la fe religiosa, a un ser divino.
Los teólogos cristianos modernos coinciden en resaltar el carácter
existencial absoluto de la fe, para distinguirla así del concepto
popular que la identifica con creencia por oposición a conocimiento.
En realidad la fe abarca la creencia pero va mucho más allá
y en la historia de la teología la distinción se ha
hecho más a menudo entre fe y obras que entre fe y conocimiento.
Esta distinción fue expresada por el apóstol Pablo,
que afirmó que el ser humano pecador no puede alcanzar la salvación
a través de buenas obras sino sólo mediante la fe en
la libre gracia de Dios. Según esta idea, recuperada por Martín
Lutero durante la Reforma, las buenas obras son consecuencia de la
fe.
La relación de fe con Dios permite al creyente trascender las
limitaciones y realizar buenas obras.