Medicina alternativa
Se denomina así a los métodos o técnicas que
son complementarias y/o alternativas de la medicina tradicional y
convencional, para la curación o el reestablecimiento de la
salud.
Muchas de esas técnicas actualmente son complementarias del
uso de la medicina tradicional, ya que han conseguido la aceptación
y aprobación tanto de médicos como de la gente en general.
Sin
embargo, algunas de ellas son miradas con recelo y cierta hostilidad,
por parte de los profesionales médicos.
Dentro de la medicina alternativa podemos encontrar: medicina holística,
medicina oriental, acupuntura, homeopatía, medicina quiropráctica,
masaje y somatoterapia, reflexología, meditación, técnicas
de relajación, aromaterapia, medicina de herbolario, visualización,
naturopatía, medicina de los pueblos indígenas americanos,
medicina antropofísica, etc.
En virtud de la gran variedad y estilos de práctica y aplicación
de las mencionadas, solo vamos a mencionar algunos aspectos para orientar
al interesado sobre el significado de las mismas.
Medicina holística:
De manera
tradicional, la medicina practicada por un médico ha sido claramente
mecanicista, con la imagen del cuerpo como una máquina compuesta
de muchas partes, cada una de las cuales es tratada de manera separada.
La visión mecanicista pone el acento en el papel de los médicos
en el proceso de curación, ya que su intervención es
activa, y en general se subestima el papel de los factores mentales
y emocionales que pueden causar la enfermedad, o tener un papel fundamental
en su evolución natural o en el tratamiento. Por lo tanto,
la medicina mecanicista, ignora en gran parte los aspectos emocionales
y espirituales de la salud y la curación.
La medicina holística, por el contrario, trata al individuo
como un todo. Holístico, deriva del griego holos, que significa:
todo.
Por lo tanto, la medicina holística intenta llevar las dimensionales
emocionales, sociales, físicas y espirituales en armonía
y realza el papel de la terapia o tratamiento que estimula el propio
proceso de curación.
La medicina holística resalta
la interacción entre el cuerpo vivo y el espíritu, que
en el holismo se define como el dar a la persona una orientación
de vida y el sentido de su propia felicidad. Además resalta
la importancia de mantener el propio sentido del bienestar y la salud.
Esto se hace extensivo a la prevención de la enfermedad.
La medicina tradicional da mayor importancia a los factores patológicos
(bacterias, virus, agentes medioambientales) en el origen de la enfermedad
(etiología).
La medicina holística sostiene que es la resistencia, disminuida
por hábitos pobres y por el stress físico y mental,
la que hace al organismo susceptible de enfermedad. La enfermedad,
entonces, es considerada como un desequilibrio entre fuerzas sociales,
personales y económicas, así como de influencias biológicas.
Paavo Airola, un defensor de la medicina holística, define
estas fuerzas como miedos, preocupaciones, estrés emocional,
sustancias tóxicas presentes en el aire contaminado, comida,
agua y fármacos tóxicos, excesos en el consumo de alcohol,
excesos en la alimentación, en las grasas, y en la falta de
actividad, reposo y relajación suficientes.
En términos de prevención, la medicina holística
intenta establecer y mantener un balance entre el individuo y el entorno.
Medicina oriental:
En el mundo occidental
ha habido un claro interés en algunos aspectos de la medicina
oriental, como son la acupuntura, el masaje, la macrobiótica
y las hierbas medicinales. Los conceptos de la medicina oriental tienen
sus bases en el taoísmo, escuela de pensamiento que data de
tiempos prehistóricos.
Los taoístas postulan que hay un constante movimiento entre
dos polos, el yin y el yang, y que la energía (vibración)
entre estos dos polos opuestos es la fuerza propulsora de todos los
fenómenos biológicos. Mantienen un flujo constante o
movimiento, que es observable con facilidad en todos los seres vivos,
desde una pequeña molécula del cuerpo humano hasta un
gran planeta.
El yin se puede definir como la tendencia hacia la expansión
y el yang como la tendencia hacia la contracción (ejemplos
del yin son: el polo negativo, lo femenino, lo pasivo, la tierra,
la luna; ejemplos del yang son: el polo positivo, lo masculino, lo
activo, el cielo, el sol, la guerra). En esencia el yin y el yang
son fuerzas complementarias que deben equilibrarse para crear la salud
y el bienestar, o establecer condiciones óptimas en el universo.
La energía dinámica que hay en todas las cosas, el vehículo
por el cual el yin y el yang actúan, se denomina ki en Japón,
chi en China, y prana en la India. Todo ser vivo tiene ki, pero esta
energía y calidad de la misma difieren de un ser vivo a otro.
En términos sencillos la comida y la bebida que consumimos
a diario nos da ki, y el objetivo de la medicina oriental es regular
la ingesta de la comida y la bebida para maximizar el flujo armónico
del ki dentro del organismo.
Los defensores del arte de la medicina oriental dividen el cuerpo
en un órgano yin y en un órgano yang. El grado de ki
requerido por un órgano yin o yang depende de su densidad y
estructura.
(continuará)