Desarrollo del primer fundamento del Círculo Metafísico
Argentino
«Aceptamos
tener a Dios como nuestro único guía, trascendiendo
todo sectarismo religioso»
Al tomar conciencia de que Dios no es patrimonio de ninguna secta
o religión humana; de que Dios no está solamente en
alguna localidad del cielo o de la tierra, sino que está en
todo, puesto que EL es el todo en todo; decidimos trascender todo
sectarismo religioso y humano.
Tomamos la decisión de hacer de Dios nuestro único guía,
haciendo su voluntad. Dios se manifiesta en todo aquel que acepta
su guía y decide seguir Su Voluntad.
En la historia de la humanidad, de poco ha servicio la guía
humana; de nada ha servido la voluntad humana. Esta ha sido, por el
testimonio de siglos, la búsqueda incesante de riquezas, poder
y placeres.
El hombre en este intento ha arrastrado a sus hermanos a la guerra,
el odio, la desesperación y la muerte con el único fin
de lograr sus mezquinos propósitos y hacer su voluntad.
La misión del hombre en la Tierra no consiste solamente en
satisfacer sus instintos y sentidos físicos. La misión
del hombre en este plano físico, es la de aprender en esta
escuela de vida y evolucionar elevando sus estados de conciencia,
a través del trabajo trascendente, para crecer espiritualmente.
Dios está latente en cada uno de los seres, que El crea a su
imagen y semejanza suya.
La buena voluntad es la voluntad de Dios. Dios guía a todos
los hombres de buena voluntad y el «YO SOY» está
en ellos.
Desde hoy decidimos abandonar nuestra voluntad, y crecer en la voluntad
de Dios.Por
propia decisión abandonamos toda creencia en algún poder
fuera de Dios.
Desde ahora, de instante en instante y solo por este día, dejaremos
de lado nuestro pequeño ego, permitiendo de esta manera que
se manifieste la voluntad del «YO SOY» Dios.
Tomamos conciencia que al desplazar nuestro ego, dejamos de hacer
nuestra voluntad y permitimos que nuestro amado Padre-Madre-Dios,
habite en nosotros y se haga su voluntad.
Hoy comienza la «Obra». Hoy al disolver nuestro ego y
dejar de querer hacer nuestra voluntad, comenzamos a hacer el trabajo
trascendente, por el cual fuimos llamados a este plano físico.
Hoy comienza la realización de la obra más importante
para la meta humana.
Hoy decido convertirme, transmutarme de homo sapiens a hombre estelar
cósmico espiritual.
Hoy tomo conciencia que «YO SOY»
hijo de Dios y estoy hecho a su imagen y semejanza divina.
Hoy tomo conciencia de que Dios es omnipotente y tiene todo el poder.
«YO SOY» su hijo y comparto
ese poder.