El
tiempo, el espacio, lo desconocido
Si
bien la ciencia se ha apartado de la espiritualidad, con el paso del
tiempo se va acercando a ella. Esto se debe a que todo aquello que en
un determinado momento parece ser exacto y real por las comprobaciones
científicas a través de sus métodos, luego con el transcurso del tiempo
parece cambiar.
Observando hechos destacados
en la historia podemos dar fe de que así sucedió y seguirá sucediendo.
El mundo no es estático y el ser humano no siempre es tan sabio como
cree. Una buena apertura mental para cualquier tema lleva a una mejor
comprensión de los eventos y sucesos cotidianos.

La
tecnología ha avanzado para darnos más confort pero con tan solo ver
que no podemos evitar que un día llueva o que pase un tornado por un
territorio, nos demuestra que no podemos manejarlo todo.
Gracias a Dios el conocimiento
del hombre llega desde la sabiduría divina y tarde o temprano, es conducido
para que todo hallazgo y descubrimiento nos lleve por un buen camino,
hacia la paz y la hermandad entre los seres humanos.
Uno de los temas más comentados
en los últimos años ha sido y es la Teoría de la Relatividad, que asociamos
con Albert Einstein y una fórmula:

Pero
¿qué significa? Pues bien, se trata de un descubrimiento de principios
del siglo XX y que originariamente pretendía explicar ciertas anomalías
en el concepto del movimiento relativo, pero que en su evolución se
ha convertido en una de las teorías básicas más importantes en las ciencias
físicas.
Esta teoría, desarrollada
fundamentalmente por Albert Einstein, fue la base para que los físicos
demostraran la unidad esencial de la materia y la energía, el espacio
y el tiempo, y la equivalencia entre las fuerzas de la gravitación y
los efectos de la aceleración de un sistema.
Las leyes físicas clásicas,
anteriores a esta teoría, se basaban en los principios de la mecánica
enunciados a finales del siglo XVII por el físico y matemático británico
Isaac Newton. La mecánica newtoniana y la relativista no se diferencian
demasiado en sus resultados, sí en sus suposiciones fundamentales y
matemática.
La matemática clásica es más
sencilla que la relativista y es utilizada para cálculos de tipo matemático.
Pero cuando se utiliza el concepto de velocidad elevada, próxima a la
de la luz, las dos teorías predicen un comportamiento totalmente distinto,
y en la actualidad los científicos están plenamente convencidos de que
las predicciones relativistas se verían confirmadas y las clásicas refutadas.
El límite de aplicación de
la mecánica clásica a un objeto en movimiento viene determinado por
un factor, gamma, introducido por el físico holandés Hendrik Antoon
Lorentz.
Para fenómenos terrestres ordinarios las correcciones relativistas son
poco importantes; sin embargo, para grandes velocidades en fenómenos
astronómicos, sí son significativas.

El trabajo de Albert Einstein
es extenso y solo valorado en su totalidad por aquellos especialistas
en el tema, pero cabe destacar que para el lego, llega el concepto de
que el movimiento es relativo; que no solo se modifican las longitudes
en la dirección del movimiento de un objeto, sino también el tiempo
y la masa.
Por ejemplo, un reloj que
se desplace en relación a un observador parecería andar más lento y
cualquier objeto material parecería aumentar su masa.
La famosa fórmula E = m.c²
indica la energía cinética del electrón acelerado que se ha convertido
en masa. La hipótesis fundamental en la que se basó la teoría de Einstein
era la inexistencia del reposo absoluto del Universo.
Postuló que dos observadores que se mueven a velocidad constante uno
respecto del otro observarán unas leyes naturales idénticas.
Sin embargo, uno de ellos podría percibir que dos hechos en estrellas
distantes han ocurrido simultáneamente, mientras que el otro hallaría
que uno ha ocurrido antes que el otro.
Es decir, que la simultaneidad no existe para acontecimientos distantes.
Todo esto quiere decir que no es posible especificar de forma unívoca
el momento en que ocurre un hecho sin una referencia al lugar donde
ocurre.

Toda partícula u objeto del
Universo se describe mediante una «línea del Universo» que traza su
posición en el tiempo y el espacio. Si esta línea no cruza otra, no
sucede nada, pero cuando se cruzan se produce un hecho. La distancia
o intervalo entre dos sucesos cualesquiera puede describirse con precisión
mediante una combinación de intervalos espaciales y temporales, pero
no mediante uno solo.
El espacio-tiempo de cuatro
dimensiones (tres espaciales y una temporal) donde tienen lugar todos
los sucesos del Universo se denomina continuo espacio-tiempo.
Todas estas afirmaciones hechas
por Einstein son producto de su estudio, esfuerzo y dedicación al tema,
que explicaban en ese momento las contradicciones entre las leyes de
la relatividad y la gravitación.
La teoría de la relatividad
ha sido confirmada en numerosas formas desde su aparición. Muchos científicos
han continuado los estudios de este tema.
Se desarrolló una teoría de
campo cuántica en lo relativo a la interacción de los electrones, positrones
y la radiación electromagnética.
En los últimos años, los trabajos del físico británico Stephen Hawkins
se han dirigido ha intentar integrar por completo la mecánica cuántica
con la teoría de la relatividad.
Vemos entonces que hay cada vez más una apertura mental hacia descubrir
el desconocido mundo material que nos llevará a conocer más allá de
nosotros y de nuestra dimensión actual.