La astrología y la
astronomía en sus inicios
(séptima parte)

La nova y la
supernova (del latín stella nova, estrella nueva) son
dos clases de fenómenos explosivos que tienen lugar en algunas estrellas.
Una nova es una estrella que
aumenta enormemente su brillo de forma súbita y después palidece lentamente,
pero puede continuar existiendo durante cierto tiempo.
Una supernova exhibe el mismo tipo de comportamiento, pero la explosión
destruye o altera de forma profunda a la estrella.
Las supernovas son mucho más raras
que las novas, que se observan con bastante frecuencia en las fotografías
del cielo.

Antes de la era de la astronomía,
a una estrella que aparecía súbitamente donde antes no se había visto
nada, se le llamaba nova o «estrella nueva». Este es
un nombre inapropiado ya que estas estrellas existían mucho antes de
que se pudieran ver a simple vista.
Los astrónomos consideran que
quizás existan una docena de novas en la Vía Láctea, la galaxia de la
Tierra, cada año, pero dos o tres de ellas están demasiado lejos para
poder verlas o las oscurece la materia interestelar. En efecto, a las
novas se las observa con más facilidad en otras galaxias cercanas que
en la nuestra.
Una nova incrementa en varios
miles de veces su brillo original en cuestión de días o de horas. Pasa
por un periodo de transición y luego palidece de a poco hasta llegar
a su nivel de brillo original.
La explosión de una supernova es más espectacular y
más destructiva que la nova y mucho más rara. Son poco frecuentes en
nuestra galaxia. Hasta 1987 se habían detectado solo tres a lo largo
de la historia.
También se ven más las de otras
galaxias que en la nuestra.
Las supernovas son contribuyentes significativas al material interestelar
que forma nuevas estrellas.
Un eclipse es el oscurecimiento de un cuerpo celeste
producido por otro cuerpo celeste.
Hay dos clases de eclipses que implican a la Tierra: los de Luna o eclipses
lunares y lo de Sol o eclipses solares.
El eclipse lunar tiene lugar
cuando la Tierra se encuentra entre el Sol y la Luna y su sombra oscurece
la Luna.
El eclipse solar se produce cuando la Luna se encuentra entre el Sol
y la Tierra y su sombra se proyecta sobre la superficie terrestre.

Eclipse de Luna:
Iluminada por el Sol, la Tierra proyecta una sombra alargada en forma
de cono en el espacio. En cualquier punto de este cono la luz del Sol
está completamente oscurecida. Rodeando este cono de sombra, llamado
umbra, se encuentra un área de sombra parcial llamado penumbra.
Un eclipse total de Luna tiene lugar cuando la
Luna penetra por completo en el cono de sombra.
Un eclipse parcial de Luna tiene lugar
cuando solamente una parte de la Luna penetra en el cono de sombra y
se oscurece.
Eclipse de Sol:
Los eclipses totales de Sol tienen lugar cuando la sombra de la Luna
alcanza la Tierra. En algún momento cuando la Luna pasa entre la Tierra
y el Sol, su sombra no alcanza la Tierra. En esos momentos tiene lugar
un eclipse anular donde aparece un anillo brillante del disco solar
alrededor del disco negro de la Luna.
