Qumran:
También es denominada Qirbet Qumran (ruina de piedra),
fue un antiguo asentamiento de Palestina, cerca de donde se encontraron
los denominados Manuscritos del Mar Muerto en 1947; está situada en
la costa noroeste de dicho mar.
En la época de Jesús, el Cristo, Qumrán era el centro de una gran
comunidad religiosa, probablemente de la secta esenia. Los esenios
se separaron de la religión judía en el siglo II a. C. y perseguidos
por los Macabeos, huyeron al desierto, que les pareció muy adecuado
para su vida ascética (práctica y ejercicio de la perfección espiritual).

El enclave de Qumrán, donde muchos vivían en las
cuevas y en los acantilados circundantes, fue probablemente ocupado
hacia el 135 a. C. Abandonado tras un terremoto en el año 31 a. C.,
fue finalmente destruido por los romanos en el año 68 d. C. Tras el
descubrimiento de los manuscritos, Qumrán fue cuidadosamente excavada.
Los arqueólogos pudieron identificar algunas habitaciones que se habían
utilizado para el estudio y el culto, otras aparentemente usadas para
las comidas comunales, una espaciosa cámara con tinteros (quizá el
escritorio donde se copiaron los manuscritos) y piscinas para el baño.
En un cementerio situado en las proximidades aparecieron más de mil
tumbas.
Zoroastro
(c. 630 a. C. - 550 a. C.), fue un profeta de la
religión persa y fundador del zoroastrismo. Zoroastro (llamado Zaratustra
en persa antiguo) nació en el seno de una familia noble, los Spitamia,
en Airyana Vaejah, al este de Persia, acaso durante el periodo precedente
al de los reyes aqueménidas, aunque se han sugerido fechas anteriores.Se
cree que fue sacerdote y que desde la juventud empezó a recibir las
revelaciones de Ahura Mazda (Señor del conocimiento).
Sus conversaciones con esta divinidad, y sus dificultades para predicar,
están recogidas en los Gathas, que forman parte de las escrituras
sagradas llamadas Avesta.
Al parecer, después de años de lucha con los sacerdotes de los cultos
establecidos (tiempo durante el cual realizó sus primeras conversaciones,
incluyendo a algunos de sus propios familiares) logró el apoyo definitivo
de Vishtaspa, rey de Chorasmia (hoy el Turkestán ruso). A partir de
entonces su religión se expandió y prohibió los ritos orgiásticos
que acompañaban los sacrificios persas a los dioses, aunque mantuvo
el culto al fuego.
También prohibió el sacrificio a Ahriman y su séquito, antes divinidades
subordinadas del panteón persa, que Zoroastro convirtió en los principios
del mal de su nuevo credo
El país de Zoroastro era montañoso
y vivía de la cría del ganado, que se consideraba sagrado.
A través de su religión, quiso unir los rebaños
contra los merodeadores y los practicantes de ciertos cultos del sacrificio.
De todos modos, la profundidad intelectual de su religión influyó
en el pensamiento occidental, y Platón, Aristóteles
y otros pensadores griegos se interesaron por sus doctrinas.
También es probable que las ideas de Zoroastro influyeran en
la demonología, la angeleología y la escatología
judeocristianas, pues se han apreciado influencias suyas en el «Manual
de disciplina» encontrado en los manuscritos del mar Muerto.
Su principal contribución consistió en la creación
de un credo monoteísta de dualismo ético que sería
exacerbado por los maestros posteriores. No negó la existencia
del panteón tradicional persa, pero dejó claro que solo
Ahura Mazda era digno de culto.
También declaró que uno de los hijos de Ahura Mazada,
Ahriman, optó por convertirse en demonio, dividiendo así
el mundo en los principios enfrentados del bien y el mal. Estos dos
elementos prefiguran gran parte de la posterior especulación
ética y religiosa universal.
Zoroastrismo: religión fundada en la antigua
Persia por el profeta Zoroastro. La predicación de su doctrina
se conserva en sus Gathas métricos (salmos), que forman parte
de la escritura sagrada conocida como Avesta. Los dogmas básicos
de los Gathas consisten en un culto monoteísta de Ahura Mazda
(el Señor de la sabiduría) y un dualismo ético
que contrapone la Verdad (Asha) y la Mentira (Druj), que impregna
el universo entero.
Es probable que el primer rey persa que reconoció la religión
propuesta por Zoroastro fuera Darío I el Grande. Persia fue
convirtiéndose de forma gradual al Islam tras su conquista
por los árabes en el siglo VII. No obstante, el zoroastrismo
sobrevivió en pequeñas comunidades de gabars (término
despectivo acuñado por los árabes que significa infiel)
en las regiones montañosas de Yezd y Kemän. En Irán
siguen viviendo unos 18.000.
Los zoroástricos, llamados parsis (literal persas), son numerosos
y prósperos en la India, sobre todo alrededor de Bombay.