LA PALABRA SAGRADA
EN LA MEDITACIÓN METAFÍSICA

Pronunciación y empleo de la Palabra en la meditación individual.

El hombre que se halla en el sendero de probación y que por lo tanto puede captar intelectualmente lo que debe ser realizado y comprende aproximadamente el lugar que ocupa en la evolución y el trabajo a efectuar, si aspira a atravesar algún día el portal de la Iniciación debe en consecuencia, ajustarse a las reglas establecidas.

El aspirante ha de retirarse diariamente a un lugar tranquilo, donde esté a cubierto de interferencias e interrupciones.

Si es posible, lo hará durante 21 días en el mismo sitio, porque así construirá una especie de esfera de luz a su alrededor que le servirá de protección, estableciéndose más fácilmente los contactos superiores.

La materia del espacio que lo rodea, se sintonizará con determinada vibración (la propia vibración del hombre, alcanzada en consecutivas meditaciones), lo cual le facilitara el comenzar con una vibración más elevada, eliminando así el largo proceso preliminar de sintonización.

El aspirante adoptará una postura en que pueda llegar a ser inconsciente de un cuerpo físico.

No existe una regla fija para ello, porque hay que tener en cuenta que el cuerpo físico puede estar impedidode realizar movimientos normales.

Se ha de buscar una postura cómoda, con una actitud alerta y atenta. La pereza y laxitud no conducen a nada.

La postura más adecuada para la mayoría es sentarse en una silla con respaldo apoyando la columna vertebral en forma recta y en línea con la cabeza sin cruzar las piernas.

En los momentos de meditación más intensa y cuando el aspirante es muy práctico y sus centros de concienciase están despertando rápidamente (quizás ya con el fuego interno palpitando en la base de la columna vertebral), la espalda debe mantenerse erguida sin apoyo.

La cabeza no debe echarse hacia atrás, a fin de evitar tensión, sino estar derecha o con la barbilla ligeramente caída.

Si se procede así desaparecerá la rigidez, característica de muchos, y el vehículo inferior quedará relajado.


Los ojos deben estar cerrados y las manos con las palmas hacia arriba sobre las piernas.

Luego, el aspirante observará si su respiración es regular, constante y uniforme.

Luego relajará todo el cuerpo, manteniendo la mente positiva y el vehículo físico dócil y obediente.

Luego procurará visualizar los tres cuerpos y después de haber decidido si la meditación se hará en la cabeza o en el corazón, entonces dirigira su conciencia allí y se enfocará en cualquiera de estos centros de conciencia o chakras.

Al hacerlo debe tomar conciencia y afirmar que él es:

Un Hijo de Dios que retorna a su Padre Celestial

Que es Dios mismo que busca Su conciencia;

Un creador que trata de crear; el aspecto inferior de la Deidad y trata de alinearse con lo superior.

Después entonará tres veces la Palabra Sagrada, emitiéndola suavemente la primera vez, afectando así al vehículo mental; más fuerte la segunda vez, estabilizando el vehículo emocional, y aún más fuerte la tercera y última vez, actuando sobre el vehículo físico.

El efecto sobre los tres cuerpos será triple.

Si es entonada correctamente, manteniendo firme el centro de la conciencia en cualquiera de los centros elegidos, los efectos serán los siguientes:


En los niveles mentales:

a. Establecer contacto con el centro coronario, haciéndolo vibrar, y aquietar así la mente inferior.


b. Vincularse con el Ego en mayor o menor grado, pero siempre, hasta cierto punto, por medio del átomo permanente.


c. Expulsar partículas de materia tosca y construir otras más refinados.

 

En los niveles emocionales:

a. Estabilizar definitivamente el cuerpo emocional por medio del átomo permanente (Nóus o Crístico), estableciendo contacto con el centro cardiaco y activándolo.


b. Expulsar materia burda haciendo más incoloro el cuerpo emocional o de deseos a fin que refleje con más exactitud lo superior.


c. Originar una repentina afluencia de sentimientos, desde los niveles atómicos del plano emocional al intuitivo, por el conducto canal atómico que existe entre ambos. Dicha afluencia se precipitara hacia arriba y despejara el canal

En los planos Físicos:

a. Los efectos son muy similares, pero se sentirá principalmente en el cuerpo etérico estimulando la afluencia divina.


b. Dichos efectos Irán más allá de la periferia del cuerpo y crearán un coraza de energía que servirá de protección y
rechazará los factores discordantes que puedan existir en el medio ambiente inmediato.

 

Continuará.


.

 

Volver a la segunda parte de la Palabra Sagrada
Contactenos
Libro de visitas
Enviar esta página a un amigo