1. Postulados fundamentales.
2. Efecto creador de la Palabra Sagrada.
3. Efecto destructor de la Palabra Sagrada.
4. Pronunciación y empleo de la Palabra
Sagrada.
5. Efecto de la Palabra Sagrada sobre los centros
y cada uno de los cuerpos.
Postulados fundamentales.
Estos postulados son cinco los cuales han sido extraídos
de una cantidad increíblemente vasta, que es imposible
concebir.
Están basados sobre ciertos hechos fundamentales
(siete en total), que tampoco han podido ser totalmente comprendidos.
H.P.B. trató tres de ellos al exponer los fundamentos
de La Doctrina Secreta.
Otros cuatro permanecen todavía ocultos,
aunque el cuarto va surgiendo del estudio de la psicología
y de la ciencia mental.
Los otros tres fundamentos emergerán durante
las tres próximas rondas.
Durante la ronda actual se comprenderá el
cuarto fundamento.
Los referidos postulados son los siguientes:
1. Todo cuanto existe está
basado en el sonido o en la Palabra.
2. Diferenciación es el resultado del
sonido.
3. La Palabra tiene un efecto diferente en cada
plano.
4. De acuerdo a la nota de la Palabra o a la
vibración del sonido, así será el trabajo
de construcción o moldeamiento.
5. La triple Palabra tiene siete claves, y éstas
tienen sus propios subtonos.
En la captación de estos hechos básicos
se halla oculta mucha luz sobre el empleo de la Palabra
en la Meditación.
En la gran enunciación original de la Palabra
Sagrada (los tres Alientos originales,
con sus siete sonidos un aliento para cada uno de los tres sistemas
solares) la nota fue diferente y los sonidos
se entonaron en diferentes claves.
En el primer sistema, se completó el Primer
Aliento, la culminación fue la emisión en una nota
majestuosa, la nota FA nota básica del actual sistema y
de la naturaleza manifestada. Esta nota es, y a ella se le debe
agregar la segunda nota para este segundo sistema, la cual no
ha sido plenamente enunciada ni completada, y solo lo estará
al terminar el ciclo mayor.
El Logos
la está emitiendo ahora y si dejara de exhalarla, todo
el sistema desaparecería en la obscuración, marcando
el fin de la manifestación.
En el segundo sistema, el actual, no puede ser revelada
la nota clave. Es uno de los secretos de la sexta iniciación
y no debe ser divulgado.
En el tercer sistema, la tercera y final nota se
agregará a las notas básicas del primero y segundo
sistemas, y luego tendremos la tercera mayor de la Personalidad
logoica, en toda su plenitud, una analogía de la tercera
mayor del microcosmos una nota por cada plano.
Se dice que el Logos
solar trabaja en los planos cósmicos para
solucionar el problema de la mente cósmica, que actúa
en Su sistema solar físico, y se halla polarizado en Su
cuerpo astral, o emocional cósmico, y que está desarrollando
la mente cósmica.
Como sucede en los planos del sistema solar lo mismo
ocurre en el microcosmos. En la comprensión de esta analogía
y su inteligente aplicación se halla la iluminación
respecto al empleo de la Palabra Sagrada en la meditación.
El primer sistema
corresponde al cuerpo físico.
El segundo sistema
corresponde al cuerpo emocional.
El tercer sistema
corresponde al cuerpo mental.
El estudio de la Palabra o Sonido, en la formación
de los tres sistemas, ayudará a comprender su empleo en
la construcción del vehículo intuitivo y en la purificación
de la personalidad.
La Palabra Sagrada tiene variados efectos en los
diversos planos.
1. El efecto creador de la Palabra
Sagrada.
2. El efecto destructor de la Palabra Sagrada.
3. Su pronunciación y empleo en la meditación
individual, en el trabajo grupal y de conjunto, para ciertos fines
específicos.
4. Su efecto en los cuerpos y centros y su eficacia
para alcanzar el alineamiento egoico.
EL doble efecto de la Palabra Sagrada, constructivo y
destructivo.
Los mundos son el efecto del sonido.
Primero la vida, después la materia; luego la materia es
atraída a la vida para su manifestación y expresión
y la ordenada configuración de esa materia en las formas
necesarias.
El sonido formó el factor cohesivo, el impulso propulsor
y el medio atrayente.
El sonido, en sentido oculto y profundamente metafísico,
significa lo que llamamos “la relación entre”,
siendo el intermediario creador, el tercer factor vinculador en
el proceso de la manifestación, el akasha.
En los planos más elevados es el agente de
esa Gran Entidad que
esgrime la ley cósmica de gravedad, en su relación
con nuestro sistema solar; mientras que en los planos inferiores
se manifiesta como luz astral, siendo el gran agente reflector
que fija y perpetúa, en su vibrante seno, el pasado, el
presente y el futuro, o lo que denominamos Tiempo.
En relación directa con el vehículo
inferior se manifiesta como electricidad, prana y fluido magnético.
Quizás obtengan una idea más clara y sencilla, si
consideran al sonido como agente de la ley de atracción
y repulsión.