Todas las células del hombre piensan, y toda
célula pensante se alimenta de los átomos
de luz que penetran por la respiración.
El mejor alimento para las células es el pensamiento puro.
Un pensamiento puro y una respiración
solar, queman todos los residuos impuros que posee
un hombre desde el pasado.
La aspiración, respiración
y meditación continuas y puras comunican al
hombre con las más elevadas vibraciones del Intimo Absoluto
y entonces adquiere un elevado poder mental.
Un pensamiento de sacrificio salvador puede abrir la puerta del corazón
(Chakra o Centro de conciencia Cardíaco)
para descender, como Cristo al Infierno (Chakra
o Centro de conciencia Generador o Sacro base) salvar
a los átomos de luz encadenados allí y subir con Dios
nuevamente al cielo de la cabeza (Chakra
o Centro de conciencia Coronario).
El hombre tiene enemigos secretos que lo perturban durante la concentración
y la aspiración. Para vencerlos hay que dirigir
el pensamiento al Chakra o Centro de conciencia del plexo Solar en
la región del estómago.
En el plexo residen las fuerzas
lumínicas.
Estas fuerzas abren el camino al pensamiento Luz y lo elevan, por
la médula espinal, hasta llegar a la conciencia
real interna, en donde
mora todo saber y toda felicidad.
En la médula espinal y sus ramificaciones se encuentran desde
el principio de los tiempos todas las ciencias del mundo.
Cada inteligencia angelical que reside en estas regiones es un archivo
del saber.
Todos los inventores, poetas, artistas, genios, etc., si se encuentran
centrados en la verdad espiritual reciben
inspiración de la parte superior,
y si están centrados solo en las ambiciones
materiales las reciben de la parte inferior.
El ser libertino no puede penetrar en esta Universidad, porque su
plexo solar carece de la energía de los átomos de luz
o de los ángeles luminosos
que le abren el camino.
La energía creadora del sexo tiene que llenar con su poder
todos los Chakras o centros y convertirlos
en soles en la densa oscuridad del cuerpo.
Esta fuerza de luz Creadora mantiene la perfecta salud
del cuerpo, del alma y de los átomos dentro y fuera del cuerpo.
Cada centro de poder tiene una comunicación directa con el
Intimo por medio de la energía creadora, pero en el momento
que decrece esta energía se corta la comunicación.
Dentro del hombre existen dos principios o dos fuerzas, a las que
las religiones dan el nombre de buenas
y malas; los ocultistas las llaman positivas
y negativas; los alquimistas dicen: rápidas
y lentas y otros dicen armónicas
y desarmónicas, Cristo
y Anticristo, etc.
El principio del bien está representado por un átomo
Divino llamado por los ocultistas ÁTOMO
NOUS o Conciencia Divina del Cristo Cósmico y reside en el
corazón (Chakra o Centro de conciencia Cardiaco).
Sus impulsos son constructivos. Este
átomo es la Encarnación del Segundo Atributo de la Divinidad
que se halla en la Glándula Pituitaria.
Es la deidad manifiesta de la causa
que permanece oculta.
El principio del mal o error reside en otro Átomo que se encuentra
en la parte inferior de la espina dorsal (Chakra
o Centro de conciencia Generador o Sacro base) y su
Impulso es destructivo; se lo llama el Rey del mal o el Rey del infierno.
Ambas entidades tienen legiones de ángeles atómicos
a sus órdenes y ambas luchan para atraer al hombre a sus respectivos
reinos.
Estos reinos están circunscritos entre otros a los tres grandes
planos primarios: Espiritual, Físico
y Mental
El impulso de Nous o Crístico
domina el mundo interno de uno de los tres grandes planos y trata
de absorber el pensamiento del hombre hacia el mundo o plano espiritual.
El impulso del ángel caído, jefe de los ángeles
rebeldes, domina el mundo o plano físico externo y conduce
el pensamiento del hombre hacia este mundo.
El reino del ángel caído abarca desde el ombligo (Chakra
o Centro de conciencia Umbilical) hasta la base de
la columna vertebral (Chakra o Centro
de conciencia Sacro base) y la memoria del pasado
está escrita en esta parte.
El reino del Nous está
en el pecho (Chakra o Centro de conciencia
Cardíaco) en donde están grabados los
archivos del presente.
En la cabeza (Chakra o Centro de conciencia
Coronario) Reina el Padre Clestial y en este dominio
se hallan los archivos del futuro.
Con letras de agua están
escritas las vivencias del presente en el Plexo.
Con letras de fuego están
escritas las vidas pasadas en el Sacro.
Con letras de Luz están
escritas las vidas futuras en la Cabeza.
El fuego del Sacro
y la luz de la cabeza
se unen en el Corazón, centro
de vida y residencia del Salvador, Rey de Reyes, Yo Soy el que Yo
Soy Dios.
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los Chakras