El Gran Aliento de Vida 4º parte

 

 

 

 

 

 

Todas las células del hombre piensan, y toda célula pensante se alimenta de los átomos de luz que penetran por la respiración.

El mejor alimento para las células es el pensamiento puro.

Un pensamiento puro y una respiración solar, queman todos los residuos impuros que posee un hombre desde el pasado.

La aspiración, respiración y meditación continuas y puras comunican al hombre con las más elevadas vibraciones del Intimo Absoluto y entonces adquiere un elevado poder mental.

Un pensamiento de sacrificio salvador puede abrir la puerta del corazón (Chakra o Centro de conciencia Cardíaco) para descender, como Cristo al Infierno (Chakra o Centro de conciencia Generador o Sacro base) salvar a los átomos de luz encadenados allí y subir con Dios nuevamente al cielo de la cabeza (Chakra o Centro de conciencia Coronario).


El hombre tiene enemigos secretos que lo perturban durante la concentración y la aspiración. Para vencerlos hay que dirigir el pensamiento al Chakra o Centro de conciencia del plexo Solar en la región del estómago.


En el plexo residen las fuerzas lumínicas.


Estas fuerzas abren el camino al pensamiento Luz y lo elevan, por la médula espinal, hasta llegar a la conciencia real interna, en donde mora todo saber y toda felicidad.

En la médula espinal y sus ramificaciones se encuentran desde el principio de los tiempos todas las ciencias del mundo.

Cada inteligencia angelical que reside en estas regiones es un archivo del saber.


Todos los inventores, poetas, artistas, genios, etc., si se encuentran centrados en la verdad espiritual reciben inspiración de la parte superior, y si están centrados solo en las ambiciones materiales las reciben de la parte inferior.

El ser libertino no puede penetrar en esta Universidad, porque su plexo solar carece de la energía de los átomos de luz o de los ángeles luminosos que le abren el camino.

La energía creadora del sexo tiene que llenar con su poder todos los Chakras o centros y convertirlos en soles en la densa oscuridad del cuerpo.


Esta fuerza de luz Creadora mantiene la perfecta salud del cuerpo, del alma y de los átomos dentro y fuera del cuerpo.

Cada centro de poder tiene una comunicación directa con el Intimo por medio de la energía creadora, pero en el momento que decrece esta energía se corta la comunicación.

Dentro del hombre existen dos principios o dos fuerzas, a las que las religiones dan el nombre de buenas y malas; los ocultistas las llaman positivas y negativas; los alquimistas dicen: rápidas y lentas y otros dicen armónicas y desarmónicas, Cristo y Anticristo, etc.

El principio del bien está representado por un átomo Divino llamado por los ocultistas ÁTOMO NOUS o Conciencia Divina del Cristo Cósmico y reside en el corazón (Chakra o Centro de conciencia Cardiaco).

Sus impulsos son constructivos. Este átomo es la Encarnación del Segundo Atributo de la Divinidad que se halla en la Glándula Pituitaria.

Es la deidad manifiesta de la causa que permanece oculta.

El principio del mal o error reside en otro Átomo que se encuentra en la parte inferior de la espina dorsal (Chakra o Centro de conciencia Generador o Sacro base) y su Impulso es destructivo; se lo llama el Rey del mal o el Rey del infierno.

Ambas entidades tienen legiones de ángeles atómicos a sus órdenes y ambas luchan para atraer al hombre a sus respectivos reinos.

Estos reinos están circunscritos entre otros a los tres grandes planos primarios: Espiritual, Físico y Mental

El impulso de Nous o Crístico domina el mundo interno de uno de los tres grandes planos y trata de absorber el pensamiento del hombre hacia el mundo o plano espiritual.

El impulso del ángel caído, jefe de los ángeles rebeldes, domina el mundo o plano físico externo y conduce el pensamiento del hombre hacia este mundo.

El reino del ángel caído abarca desde el ombligo (Chakra o Centro de conciencia Umbilical) hasta la base de la columna vertebral (Chakra o Centro de conciencia Sacro base) y la memoria del pasado está escrita en esta parte.

El reino del Nous está en el pecho (Chakra o Centro de conciencia Cardíaco) en donde están grabados los archivos del presente.

En la cabeza (Chakra o Centro de conciencia Coronario) Reina el Padre Clestial y en este dominio se hallan los archivos del futuro.

 

Con letras de agua están escritas las vivencias del presente en el Plexo.

 

Con letras de fuego están escritas las vidas pasadas en el Sacro.

 

Con letras de Luz están escritas las vidas futuras en la Cabeza.

 

El fuego del Sacro y la luz de la cabeza se unen en el Corazón, centro de vida y residencia del Salvador, Rey de Reyes, Yo Soy el que Yo Soy Dios.

 


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