La Iluminación del Despertar

La civilización industrial, ha fracasado en todo el mundo.
Pero el fracaso de la civilización no se mide solamente por el desastre ecológico a que ha dado lugar; ni por el aumento del número de desamparados e indigentes, en todo el planeta, incluyendo niños y ancianos, el aumento de las armas y las guerras, el uso indiscriminado de drogas y bebidas alcohólicas, que también aumenta día a día y más aún el aumento de las enfermedades en general.

Pero el fracaso de la civilización se mide sobre todo por la ausencia de seres iluminados.

Si una sociedad no produce seres humanos felices e iluminados, esa sociedad es un fracaso. Aunque todos coman bien.

¿Qué es un ser humano iluminado?


Un ser humano iluminado es aquel que se da cuenta (no que cree sino que se da realmente cuenta concientemente) que todos los seres humanos son uno.

Esa conciencia colectiva trasciende la conciencia personal que busca sólo supervivencia, prestigio, ganancia, fama, poder y riqueza.

La conciencia colectiva es quizá sólo un aspecto de la conciencia universal cuya esencia es la mente en completa paz.

La mente en paz no puede alcanzarse con ningún esfuerzo, la mente en paz es una consecuencia DEL DESPERTAR ESPIRITUAL.

La Percepción Completa del yo es la percepción del tiempo y del pensamiento.

Una vez que esto ocurre es posible vivir y transitar el real despertar a cada instante, listos para recibir ó descubrir la Conciencia Universal.

Cuando una persona despierta cambia su conciencia.

Al despertar finalizan los sueños del dormir y uno desaparece junto con el sueño entero.
Inclusive cuesta trabajo, a veces, aún volver a recordar el sueño.

Es simple saber que el sueño es un producto del pensamiento mientras uno duerme.

También ese "yo" que estaba en el sueño es un producto del pensamiento y ese "yo" se disuelve al despertar.

Pero se necesita un estado mas elevado de de conciencia, así como el que hubo desde el dormir al despertar, para darse cuenta que este observador, este "yo" que está ahora despierto es también un producto del pensamiento.

Esta elevación de la conciencia se logra con el despertar espiritual.

El "yo" del sueño es producto del proceso del pensamiento, un conjunto de ideas o imágenes del pensamiento del observador, mientras el observador duerme.

El "yo" del despertar es también un conjunto de conceptos, que son producto del pensamiento. Si digo "yo pienso" caigo en un pensamiento incoherente.

Es el pensamiento el que crea al "yo" y no es el "yo" el que crea el pensamiento.

El "yo" se cree separado del cuerpo, de la memoria, del pensamiento, del lenguaje, de la naturaleza y del cosmos.

¿Pero está el pensamiento-yo separado realmente?

Si digo "mamá" estoy solamente repitiendo una palabra. Pero al mismo tiempo hay diversos movimientos moleculares y electroquímicos en diferentes lugares del cuerpo.

Según sean las substancias segregadas... endorfinas, norepinefrina, serotonina, iones diversos, ácidos gama aminobutirico, etc. así serán los contenidos, el ritmo y el tipo de pensamiento que se asocian con la palabra "mamá".

Según las experiencias (memorias) que la persona haya vivido con su madre serán las reacciones electroquímicas celulares, las emociones (miedo, tristeza, rabia, alegría, etc.) que se van evocando.

De todo esto depende la conducta que yo tendré con mi madre cuando la vea (ó ahora mismo).

Esta conducta afecta a todas las personas con que me relaciono y sin duda afecta a la sociedad entera.

Se necesita despertar espiritualmente para descubrir que cuando decimos yo pienso estamos cayendo en un gran error.

Por eso el despertar espiritual es el fundamento de la inteligencia y de la acción.

Se necesita el despertar espiritual para descubrir que el despertar espiritual no es un pensamiento más.


El despertar espiritual abarca al pensamiento.

El pensamiento es parte de un proceso que abarca a la memoria, la idea- imagen, las reacciones musculares y viscerales y las emociones.

Este proceso, a su vez da lugar a la sociedad.

El pensamiento, que es memoria, que es emoción, que es idea, que es reacción corporal ha dado lugar a
los cuarteles, las cárceles, los burdeles, los bancos, las escuelas, las galerías comerciales, los pequeños departamentos en los que vivimos, etc.

El pensamiento creó las prisiones, las cortes de justicia, el boxeo, las corridas de toros, las armas, la venta de drogas, el tráfico de órganos humanos, etc.

El pensamiento crea el temor que hace que nadie hable de lo que está pensando, de una manera libre y coherente.

El pensamiento crea el deseo de negar la realidad.

El pensamiento crea el deseo de llegar a ser "alguien" lo cual fortalece la creencia de que "el yo es una entidad real e independiente del pensamiento, algo quizá de orden espiritual, algo que merece ser sobre-valorado”.

Es triste, quizás devastador comprender que el "yo" es un mero producto más del pensamiento.

No es independiente del pensamiento.

No es espiritual ni superior a nada.

Los Misterios Pitagóricos y egipcios tomaban a la lira como un símbolo del ser humano.

El cuerpo del instrumento era símbolo del cuerpo humano, las cuerdas representaban el sistema nervioso y la música, que era "espiritual" representaba al "yo" (también "espiritual").

Esto ha condicionado nuestra manera de ver al "yo" por milenios.


La mayoría de los seres humanos entienden como iluminación al despertar espiritual.

En la India, los monjes budhistas (rimpoches) confirman que el despertar espiritual tiene correspondencia con la palabra "iluminación" o "Satori".

En occidente es asociado con el descenso del Espíritu Santo.

El pensamiento quizá termine con la muerte, así como su producto "el yo".

En el despertar espiritual es posible darse cuenta de la emergencia a la conciencia de los contenidos de la memoria inconsciente e incoherente.

Esto significa conciencia del pensamiento, lo que dificulta que el pensamiento se vuelva incoherente y que haga daño.

Cuando decimos "yo duermo", "yo crezco", "yo respiro", no vemos la incoherencia del lenguaje con la realidad, porque el yo no puede actuar, por lo tanto es incoherente decir (o creer) que el yo respira, crece o duerme.

Dormir es algo que ocurre mientras el pensamiento "yo" emerge a la conciencia del observador en forma de sueños.

Respirar es algo que ocurre mientras el pensamiento "yo" emerge a la conciencia del observador durante la vigilia.

Esto está profundamente conectado con la manera en que entendemos la religión.

Creemos que Dios proyectó todo lo creado desde sí, millones de años atrás.

Si Dios es todo lo que en realidad existe, entonces la creación está ocurriendo ya mismo en todo el cosmos y expandiéndose continuamente.

Aquí y en este mismo instante como criaturas hechas a la imagen y semejanza del Supremo Creador nosotros estamos creando todos al mismo tiempo la realidad circundante.

La iluminación que se manifiesta como resultado del despertar espiritual es como un divino rayo de luz que parte raudamente del gran sol central padre madre amor y despierta a su hijo bien amado de su pesado sueño material.


El hijo del altísimo al recibir esta luz despierta a la majestuosa realidad de ser uno con su divina esencia.


Por fin comprende de corazón las palabras del dulce maestro Jesús 'Yo y mi padre uno solo somos".


Observa maravillado toda la divina obra que lo circunda y ve a Dios en todo, hallándolo en el minúsculo átomo, como así también en la inconmensurable inmensidad del universo (Yo Soy el todo en todo).


Desarrolla una simplicidad y sensibilidad especial, cultivando el respeto absoluto y total sobre toda manifestación de vida.

El ser que logra esta iluminación es como un verdadero faro que ilumina todo lo que lo rodea.


Desde esta posición solo se generan acciones mentales, emocionales y físicas en la perfección, sembrando toda la buena semilla que precipitará por ley la mejor de las cosechas.


El despertar espiritual esta íntimamente ligado a un ideal relacionado con el bienestar de la humanidad.

Los aspirantes que han llegado a ser metafísicos son verdaderos héroes que a través de su servicio desinteresado e impersonal iluminan a la humanidad en todo su desarrollo y crecimiento.


Ellos, a través de su abnegado servicio han protegido a la raza humana de su peligrosa ignorancia evitando así su auto exterminio.

Un amplio porcentaje de estos héroes nacen, como el ave fénix de las cenizas de su propio ego. Algunos pocos son verdaderos iluminados de nacimiento.


Se los puede encontrar manifiestos en diversos campos del quehacer humano, no solo en el metafísico sino también en la educación, la religión, la filosofía y las artes.


El verdadero metafísico no es un teórico soñador que vive solo para meditar. El manifiesta armoniosa actividad y es un ejemplo viviente de esta poderosa afirmación:

YO SOY LA PRESENCIA DE DIOS EN ACCIÓN
MANIFESTANDO BELLEZA, BONDAD, ALEGRÍA PUREZA Y LIBERTAD


Acceder al importante programa Metacuántico para PC Meta Cuántum
Volver a la página principal
Contactenos
Libro de visitas
Enviar esta página a un amigo