La Fe y el miedo 2º parte
Referencias bíblicas sobre el temor y la ira En la Biblia se encuentran muchas referencias a la ira de Dios. Esto intriga a muchos estudiantes de metafísica porque sabemos que Dios es Amor, y que Dios siempre sana, conforta e inspira. La explicación es que la palabra "ira" en la Biblia en realidad quiere decir gran actividad la actividad que acompaña o antecede la subsanación de alguna condición negativa. Sabemos que cuando se está efectuando orden en una casa, todo parece estar patas arriba durante algunos días. Igualmente, cuando se sana a un enfermo con la oración cientifica, o un tratamiento metafísico frecuentemente se empeora antes de manifestarse la sanación. A esta clase de crisis es lo que se señala con lo de "ira".
Esto quiere decir que cuando creemos en la limitación y abrigamos pensamientos negativos, tienen que sobrevenir problemas; pero que si hacemos tratamientos metafisicos, estos desharán el daño hecho y traerán paz y armonía a nuestras vidas. Esta actividad es la ira de Dios.
Esto una vez más significa que el estremecimiento que sentimos como resultado de nuestros problemas nos conduce a volvernos hacia Dios, y de esa manera los superamos.
Palabra Clave de la Biblia: YO SOY
Entraña el gran Poder Creativo que es absolutamente ilimitado. Expresa, en la medida de las posibilidades del lenguaje, la infinitud de Dios.
Es una aseveración o afirmación de la existencia, y necesita ser calificada de alguna manera. Por ejemplo, decimos "yo soy hombre" o "yo soy mujer", "yo soy americano" o "yo soy español", "yo soy abogado" o "yo soy panadero" En cada uno de estos casos, afirmamos un hecho importante sobre nosotros, y hasta cierto punto nos limitamos no negativamente sino en un sentido positivo y constructivo. Si yo soy estadounidense, no soy español; si yo soy hombre, no soy mujer; etc. Cuando decimos "Yo Soy" no nos estamos refiriendo al yo inferior o carnal, o al ego humano sino al yo superior, la presencia de Dios individualizada en cada uno de sus hijos hechos a su imagen y semejanza espiritual. Al decir "Yo Soy" nos referimos a la presencia de Dios, y es el Cristo interno que declara esta sublime verdad.
Afirmar que Dios es algo en particular entrañaría una limitación, y Dios es ilimitado.
Si tocas todas las notas de la escala al mismo tiempo, lo único que producirías sería un ruido confuso. La música consiste en la selección y agrupaciones especiales de ciertas notas. En el universo de Dios, cada uno de nosotros tiene su lugar, y es cuestión nuestra la de encontrar ese Lugar Verdadero y expresarlo ejecutar correctamente nuestra parte en la gran orquesta. Dios
es el Gran Director y también toda la orquesta, ilimitado y
sin principio ni fin.
Palabra Clave de la Biblia: SALVACIÓN
En generaciones pasadas, la gente religiosa la usaba constantemente, y si bien hoy día no se escucha con tanta frecuencia, no es menos cierto que es una de las palabras más importantes en la Biblia y una de las menos comprendidas.
Cuando tienes un cuerpo sano de manera que vivir es, de por sí, un gozo; cuando estás viviendo en condiciones que son completamente armoniosas; cuando tu tiempo esta colmado de actividades útiles y alegres; cuando tu entendimiento de Dios incrementa a diario, y no estás consciente de temor alguno has logrado la salvación en el sentido bíblico.
La oración de Habacuc ilustra la angustia mental que a menudo acompaña a la actividad (ira) de Dios en nuestra alma, cuando las dificultades salen a la superficie para ser despejadas, y se presenta un período de tensión antes de la demostración.
La forma en que llega no es realmente importante, pero llegará... siempre y cuando la busquemos de todo corazón. Un tratamiento excelente es buscar la palabra "salvación" en un índice, y entonces leer algunos versículos donde aparezca, interpretándolos espiritualmente, por supuesto. La Biblia dice que el temor de Dios es el inicio de la sabiduría [Salmo 111:10], y el inicio del conocimiento [Proverbios 1:7]. Esto ha confundido a mucha gente, porque la verdad es que el miedo es negativo y, sin lugar a dudas, es el único enemigo que realmente tenemos. En la Biblia el "temor de Dios" significa reverenciar a Dios, no tenerle miedo en el sentido acostumbrado de la palabra.
Esto no se hace mediante complicadas oraciones o meditaciones, sino simplemente viendo a Dios en todas partes, negándonos a reconocer algo que no sea Él, y viviendo la vida Crística.
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