Ser vulnerables

 

Sólo una persona firme, sabia y madura puede permitirse conocer su propia vulnerabilidad, aceptarla y dejar que los demás lo sepan.

Ser vulnerable no es ser débil.

La persona débil oculta su debilidad, evita los ataques erigiendo defensas para protegerse y luego poder huir.

Una armadura pesada siempre esconde a una persona débil.

El verdadero sabio sabe y entiende casi todo, es moderado en su forma de ser y encantador en sus constantes equivocaciones al hacer las cosas más sencillas.

Recibe de buena gana cualquier sugerencia.

Sabe que sabe, y sabe que los demás saben que sabe, y eso le permite mostrar su ignorancia llegado el caso, en vez de tratar de disimular sus errores con falsos pretextos.

Es abiertamente vulnerable, y lo es precisamente porque esta
seguro de sí mismo.




La confesión de vulnerabilidad nos permite relacionarnos en forma amistosa con otras personas, ya que ellas son tan vulnerables como nosotros.

En la debilidad se esconde la fuerza, y éste es el principio de salvación en todos los órdenes.

El aceptar ser vulnerables nos permite confesar nuestros sentimientos
sin temor a ser juzgados admitiendo que no somos indiferentes a la alabanza o al desprecio, a la comodidad o a la molestia, al éxito o al fracaso; permitiéndonos revelar nuestro mal humor así como el bueno, el desánimo y la ansiedad.

Ser vulnerable quiere decir que no siempre nos sentimos felices, no siempre estamos de buena predisposición, no siempre nos dominamos, no siempre estamos seguros de lo que hacemos y porqué lo hacemos.


Ser vulnerable es ser humano.


La mayoría pasamos mucho tiempo intentando que nuestra vulnerabilidad no se note.

Nos tapamos la boca para reír a las carcajadas... secamos nuestras lágrimas cuando aún no empiezan a caer... cambiamos de tema... si nos dicen "qué lindo esto que hiciste" en seguida nos excusamos, decimos que no es para tanto, que fue una tontera, nos cuesta aceptar los elogios.

Nos cuesta decir
"no puedo" "no sé" "no quiero"

Nos ocultamos detrás del maquillaje, del apuro, de los compromisos, de las crisis...



Por lo tanto solo por hoy me permitiré ser vulnerable aceptando que:


No siempre estoy de buen humor.

No siempre sé por qué hago las cosas.

No siempre estoy en lo correcto y tengo la razón.

No siempre hago lo bueno que deseo mas hago lo malo que no deseo.

No siempre me permito volar, cual mariposa... ni soñar que soy felíz.

No siempre le pido a Dios que se haga su voluntad y no la mía.

Me cuesta mucho aceptar la realidad de ser su hijo y que mientras este conciente de El no tengo nada que temer.

Quiero a personas que no me quieren..... y me duele en el alma.


Lloro mucho, río mucho, sufro mucho, disfruto mucho.

 

Solo por hoy me permitiré ser feliz aceptando lo que soy y lo que pase sin intentar acomodar las circunstancias a las demandas de mi humana voluntad.

 


Solo por hoy me permitiré sentir a pleno tanto la alegría como la tristeza.

Solo por hoy me permitiré no dejar pasar un minuto más sin pedir disculpas, sin decir "te quiero".

Solo por hoy me permitiré no avergonzarme si me siento, feo, gordo, viejo, solo, bajo, etc.

Solo por hoy me permitiré tener fe de que mi padre creador me desea lo mejor y me dará sin ninguna duda lo que le pida, necesite y sea lo mas adecuado para mi.

Solo por hoy me permitiré amar con todo mi corazón sin esperar nada a cambio.

Solo por hoy me permitiré ayudar, en la medida de mis posibilidades a alguien que ni siquiera conozca y sin que nadie se entere.

Solo por hoy me permitiré aceptar que la vida con sus alegrías y pesares, solo transcurre de instante en instante puesto que lo que paso ya dejo de ser y lo que vendrá dependerá de lo piense, hable y haga en este preciso instante.

Solo por hoy intentare estar conciente plenamente de este momento puesto que es lo más importante que me esta ocurriendo.

El pasado es solo un recuerdo sin vida propia y el futuro lo vivo forjando de instante en instante con el martillo de mis pensamientos palabras y obras centradas en la fe y la voluntad suprema golpeando duramente a mi personalidad una y otra vez sobre el pesado yunque de la miseria y el egoísmo humano.

Solo por hoy me permitiré salir a la calle con mi vulnerabilidad de la mano y al cuidado y guía de mi Padre Madre Dios.