REFLEXION SOBRE LA SALUD

Mucho podemos decir sobre la salud, lo más importante es saber que somos sanos. Somos hijos de Dios y como tales, tenemos todas las cualidades del Padre, esto es : Inmortalidad, Amor, Salud y Sabiduría. Somos seres espirituales y como tales, sanos.


La enfermedad es solo concebible en la mente carnal. Por eso, si tomamos conciencia de que no somos carne sino espíritu, estaremos más allá de cualquier dolencia física.


La enfermedad es una manifestación del error.
Corrijamos nuestro pensamiento y actuemos como hijos de Dios, todo Amor y Bondad. Y veremos que pronto el error desaparecerá.


A veces, inconscientemente o por efecto de ciertas causas, tenemos padecimientos físicos.
Cambiemos nuestro pensamiento erróneo y negativo, pensemos solo en cosas positivas.
Cambiemos nuestras acciones de crítica y transformémoslas en acciones de amor, bondad y generosidad. Y veremos como se corrigen nuestros malestares y se manifiesta la verdad, es decir, la salud.


Debemos trabajar con la oración, decretos y meditación para transmutar todo error pasado y evitar nuevos errores.


Cambiemos nuestra actitud frente a la enfermedad. Cada malestar es ilusión, hay que combatirlo con pensamientos hacia Dios y veremos que el malestar se rinde ante la luz del Padre.


Conclusión : A la enfermedad se la combate con el conocimiento de nuestro ser. No basta negar su existencia, sino que debemos comprender que la enfermedad es irreal. Sabiendo que la salud es lo auténtico y real, no daremos posibilidad alguna a que se manifieste el error de la enfermedad. Reforcemos constantemente que somos hijos de Dios y por lo tanto, sanos.


Todo este conocimiento metafísico es utilizado por quienes estudian y ponen en práctica la metafísica y saben igualmente que ante situaciones puntuales de cualquier padecimiento físico se debe acudir a un médico o profesional.

El conocimiento metafísico es de gran apoyo para el principiante en el aspecto espiritual y para el avanzado es lo que lo lleva a gozar de buena salud al comprender la verdad de la misma.