EL
DULCE MAESTRO JESÚS DICE :
"MOISÉS LES TRAJO LA LEY, YO LES TRAIGO EL AMOR QUE CUMPLE CON TODA
LA LEY."
El príncipe egipcio ha dicho : "Ojo por ojo y diente
por diente", mas "YO SOY" y desde el Cristo les digo : "
No resistan al mal, derrótenlo con el amor."
Un gran iniciado como Moisés jamás podría haber creído
que el fuego, pudiese ser apagado con fuego.
La ley entregada por Moisés encierra el gran secreto metafísico
de causa y efecto o ley del círculo :
A toda causa inexorablemente le sigue un efecto.
El que a hierro mata a hierro muere ; ojo por ojo, diente por diente.
Jesús reafirma el poder de la ley entregada por Moisés diciendo
:
"Lo que sembréis, cosecharéis."
Meditando sobre las enseñanzas de Moisés y de Jesús, es
evidente que devolver mal por mal, solo causaría más mal.
Ofrecer la otra mejilla, es sobreponerse al error, elevándose sobre él y venciéndolo.
Si en vez de devolver la ofensa, fijamos la atención
en el aspecto divino de nuestro agresor, reconociendo y bendiciendo su Cristo
interior, cumpliremos con toda la ley, destruyendo al pecado
y no al pecador.